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jueves, 28 de agosto de 2014

La OMS y las tabacaleras continúan la satanización del cigarrillo electrónico

Anon Hispano - 1:00 p.m.
La 'batalla' de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en contra de los cigarrillos electrónicos arreció esta semana luego de que presentaran un informe sobre su uso y regulación, en el que son tajantes: exigen se les dé un trato igual al de los cigarros comunes.




LEA TAMBIÉN: Noticias objetivas sobre el cigarrillo electrónico.

Entre las medidas que la OMS recomienda está la de prohibir su consumo en lugares cerrados y en donde no está permitido fumar tabacos comunes, terminando así con una de las principales ventajas del producto, que según cifras de 2013 de la propia agencia sanitaria generó ganancias de 3 mil millones de dólares, cifra que se espera se multiplique por 17 de aquí a 2030.

Asimismo, piden que se limite su venta a menores de edad, así como su publicidad y que las máquinas despachadoras sean eliminadas de la mayoría de los sitios donde actualmente se encuentran.
El principal argumento de la OMS es la falta de información que rodea a los llamados Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina o SEAN, sobre todo de sus riesgos, por lo que instan a prevenirse para evitar efectos indeseados en el futuro.

La doctora en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y experta en tabaquismo, Éryka Urdapilleta, lo reafirma: “Es un producto del cual se desconoce totalmente su seguridad y su eficacia, no está aprobado, lo que quiere decir que podría tener, a pesar de lo que digan los productores, algunos componentes que pudieran tener que ver en alguna alteración de la salud, igual que el tabaco. No está aprobado ni por la SDA ni por la Cofrepis [Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios]“.

Partiendo de la base de que lo que los fumadores pasivos buscan estar en un lugar cerrado no es “correr un riesgo menor”, sino que no se requiere correr ningún riesgo con el humo ajeno, la organización llama a prohibir su consumo en estos sitios hasta que “se demuestre que el vapor exhalado no es nocivo para las personas del entorno y existan pruebas científicas razonables de que no se menoscaba la aplicación de las políticas orientadas a preservar los entornos sin humo”, dicta el reporte presentado en Ginebra.

Pero la agencia sanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no es la única que se pronunció en contra de esta alternativa aparentemente más saludable al tabaco, pues este 25 de agosto la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) alertó al gobierno de los Estados Unidos que la publicidad positiva sobre estos sistemas “podría ser una vía de entrada a los productos tradicionales de tabaco para los jóvenes del país, y que podría volver a normalizar que se fume en nuestra sociedad”, de acuerdo con las declaraciones de la directora ejecutiva de la AHA, Nancy Brown.

La OMS también hizo un pronunciamiento en este aspecto, pues dice que mientras algunos expertos consideran que el cigarrillo electrónico podría ser una ayuda con el objetivo de dejar de fumar, otros más creen que se pueden socavar los esfuerzos para acabar con este hábito.

“El cigarrillo electrónico al final del camino sigue promoviendo la conducta de fumar y sigue promoviendo también las falsas creencias con respecto a que tiene que ver solamente con un hábito, cuando en realidad el consumo de nicotina es una adicción y está descrito así en la Clasificación Internacional de Enfermedades.
Entonces es importante que consideremos que no es una alternativa para dejar de fumar, que al contrario puede tener un efecto contraproducente y favorecer que se use de manera indiscriminada sin conocer los verdaderos riesgos que puede tener tanto a la salud del consumidor primario como del pasivo”, continuó la experta.

Su nivel de toxicidad sigue cuestionándose también, pues “la mayor parte de los productos para SEAN no se ha sometido a ensayos por parte de científicos independientes, pero las pocas pruebas realizadas revelaron amplias variaciones en el carácter de la toxicidad de los contenidos y las emisiones”, señala el documento citado por la agencia Efe.

Sin embargo, la organización señala que la mayoría de estos productos contienen nicotina, que aunque varía en su nivel, le sigue teniendo ese carácter adictivo.

ALTERNATIVAS ANTE LA ADICCIÓN

Al ser descartado como una herramienta para combatir la adicción al cigarro, la experta recomienda: “Hoy en día de acuerdo con las guias internacionaldes de diagnóstico y tratamiento de tabaquismo, se ha determinado que el tratamiento multicomponente es la mejor opción, que se refiere a acciones de orden psicológico; es decir, un abordaje emocional con alternativas famacológicas, dentro de las cuales se dividen en dos: unas nicotínicas, como las parches, chicles e inhaladores , y las no nicotínicas, que tienen que ver con fármacos que actúan directamente en los receptores involucrados en la adicción y favorecen el proceso de la abstinencia”.

Helena Solleiro, química farmacobióloga de la UNAM, explica el proceso: “Las terapias famacológicas se dividen en dos etapas: en la primera se usan reemplazos de nicotina para evitar el síndrome de abstinencia, como los parches y los chicles. Y en la segunda se recetan antidepresivos como la vareniclina y el bupropión”.

La vareniclina, añade, se une a receptores de nicotina por lo que la “sustituye”, mientras que el segundo inhibe la recaptación de dopamina (neurotransmisor que da los efectos de placer), por lo que permanece más tiempo en el cerebro y se degrada más lento.

Por su parte, la psicóloga profundiza en la terapia cognitivo-conductual, la cual está enfocada a identificar los pensamientos irracionales que están alrededor del consumo, propiamente de las asociaciones que existen entre el consumo del tabaco y el individuo, por ejemplo, comer y fumar, ir al baño y fumar, manejar y fumar.

Los efectos psicosociales por ejemplo, lo que tiene que ver con malas compañías de otras personas.

La terapia congnitivo-conductual es la que ha sido probada como una alternativa eficaz en el tratamiento de tabaquismo y en el proceso ayudar a disolver todas estas asociaciones y modificar la conducta del individuo a través de la identificación de todos estos elementos a nivel cognitivo y establecer obviamente los cambios y estrategias para hacerle frente”, dice.

“La propuesta es a favor de la salud siempre, el cigarrillo electrónico no favorece en lo absoluto la salud desde ningún aspecto, ni desde el físico ni el psicológico”, concluye la académica.

Con información de Sin Embargo
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AP